jueves, 4 de enero de 2018
El verdadero peso del linaje
Alguna vez sentí una fascinación por averiguar acerca de mis abuelos y sus progenitores, buscando nombres importantes, historias relevantes. Quizás buscaba algo que me dijera que había una historia que yo podría repetir, superar, imitar; o un nombre detrás del cual pudiera presentarme o protegerme. Hoy leí la genealogía de Jesús en Mateo 1. Es de esos capítulos que cuando uno es más principante leyendo la biblia, parecen irrelevantes; o al menos así lo consideré alguna vez. Si la lees, quizás estes de acuerdo conmigo en que es más bien es la genealogía de José su padre. Como sea, la genealogía termina así:
"y Jacob, padre de José, que fue el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo" (Mateo 1:16).
Visto así:
Como linaje de nombre (porque José no le dió sangre) descendiente de personas importantes como Abraham, Judá, David, Salomón, Zorobabel. Pero también descendiente de personas marginadas: Rahab, una prostituta, Rut, una viuda extranjera.
Como linaje de sangre, solo hijo de María, sin ascendencia registrada, ¿sin trascendencia?
Pero como linaje de espíritu, hijo de Dios. Así,... tan fácil de decir, tan inconmensurable de explicar, entender.
Y si extiendes un poco la lectura, veras la familia. Una madre que medita en lo que sucede alrededor de su vida, y un padre que es avisado en sueños y visiones por Dios, para salvarlo, para preservar su propósito.
Así son acaso los que encuentran y cumplen su propósito divino, con una medida de peso en su linaje de sangre para bien o para mal. O sin trascendencia aparente. En sus historias, resalta más que ese linaje las acciones de Dios para salvarles y comunicarles su propósito. Finalmente, surge con una medida inconmensurable de importancia, el linaje que han recibido por Cristo, ser hechos, hijos de Dios.
sábado, 19 de septiembre de 2015
¿Por qué hay tanto interés en el liderazgo?
Al leer la explicación
de Banks, sobre porque ha surgido el interés en el liderazgo, él encuentra
parte de esta explicación en los tiempos de crisis e incertidumbre que se
viven, y los resume ‑a mí parecer‑ en la siguiente frase “Liderazgo, es una
palabra que conlleva muchas hambres” (Kindle 547). En mi opinión, el interés en
el liderazgo ha emergido en aquellas sociedades que han desarrollado una mayor
orientación hacia la transformación, en la que sus individuos, grupos y organizaciones
se preguntan constantemente ¿por qué y cómo se logra una transformación? En
esta búsqueda, se topan con las anécdotas, y a veces mitos, de aquellos que
iniciaron o fueron piezas claves en el desarrollo de grandes transformaciones.
Pero a un nivel más profundo, y quizás incluso escatológico, el interés por el
liderazgo puede estar emergiendo porque “La creación aguarda con ansiedad la
revelación de los hijos de Dios” (Ro 8:19, NVI). Es entonces, el liderazgo auténtico que
en el fondo esperamos ver y desarrollar, uno que proviene no de afuera ni de
adentro, sino de arriba, es decir uno inspirado en el desarrollo de relaciones hijo-Padre,
que nos lleva a traer la voluntad paterna a la realidad terrena. Sin embargo, quienes
hemos encontrado que parte de nuestro propósito es acompañar a otros en el desarrollo
de su liderazgo y propósito ‑desde una perspectiva Cristo-céntrica‑, debemos
mantener presente que el interés en el liderazgo también proviene de nuestra
necesidad de relacionarnos con alguien, o algo, que tenga el poder de transformar
nuestra vida y la realidad en que vivimos, y que ese alguien es Jesucristo,
para evitar caer en una líder-latría. Si bien Dios ha levantado líderes en
tiempos de crisis e incertidumbre, es porque a Él le basta uno que le crea para
iniciar el cambio, y quizás muchas veces encuentra en el inicio de una
transformación a uno que le cree y le sigue para lograrlo.
Referencias:
Reviewing Leadership (Engaging Culture): A
Christian Evaluation of Current Approaches by Robert J. Banks, Bernice M.
Ledbetter
Biblia, Nueva Versión
Internacional, consultada en Biblegateway.
sábado, 29 de agosto de 2015
¿Por qué no decidir, incluso decir nada durante o inmediatamente después de una fea pelea marital? Tu sabes, de esas que hacen salir la bestia(lidad) que puede habitar en tí...
Diría que porque lo sentimientos van fluyendo, pero están encadenados uno con otro, y así como en las probabilidades de tipo climatológico, si hoy llovió, es más probable que mañana llueva también, así si digo algo feo, agresivo, o duro, es más probable que lo siguente que diga, o sienta, sea igual o peor. A veces tus sentimientos, si simplemente no dices nada, pueden fluir asi.
1.-¡Ya está!, me largo y la dejo.
2.-Pero en qué estaba pensando cuando me casé, que le ví.
3.-Si me pide perdón no le voy a decir nada.
4.-Le voy a decir que hablemos, y voy a enumerar todas sus fallas, no le quedará otra mas que aceptarlas.
5.-Bueno, después de todo, yo también me pasé, debí haber dicho las cosas de otra forma.
6.-Es la madre de mis hijos, hice un pacto con ella delante de toda mi familia y la suya, y delante de Dios. Mis hijos necesitan ver que nos perdonamos. Esperaré un buen momento, seré amable en cada oportunidad que haya, y cuando podamos hablar a solas, la tomare de la mano y le afirmaré mi amor.
7.-It's up to you to discover it....
Diría que porque lo sentimientos van fluyendo, pero están encadenados uno con otro, y así como en las probabilidades de tipo climatológico, si hoy llovió, es más probable que mañana llueva también, así si digo algo feo, agresivo, o duro, es más probable que lo siguente que diga, o sienta, sea igual o peor. A veces tus sentimientos, si simplemente no dices nada, pueden fluir asi.
1.-¡Ya está!, me largo y la dejo.
2.-Pero en qué estaba pensando cuando me casé, que le ví.
3.-Si me pide perdón no le voy a decir nada.
4.-Le voy a decir que hablemos, y voy a enumerar todas sus fallas, no le quedará otra mas que aceptarlas.
5.-Bueno, después de todo, yo también me pasé, debí haber dicho las cosas de otra forma.
6.-Es la madre de mis hijos, hice un pacto con ella delante de toda mi familia y la suya, y delante de Dios. Mis hijos necesitan ver que nos perdonamos. Esperaré un buen momento, seré amable en cada oportunidad que haya, y cuando podamos hablar a solas, la tomare de la mano y le afirmaré mi amor.
7.-It's up to you to discover it....
domingo, 10 de noviembre de 2013
La carrera de tu vida
Sé lo que es que sentir el vacío de una tarde de domingo, cuando sabes que lo que haces no es lo que quisieras estar haciendo. Conozco la ansiedad que te da el percibir en ti un gran potencial, pero no tener ni el valor, ni la arena donde ejercerlo. Levedad del ser, vanidad de vanidades, enfermedad de la vida común, ser promedio, uno más en la multitud. Puedes callarlo con espectáculos, ocultarlo con adicciones, o simular que lo has domado con ambiciones. Pero como una lesión que no has cuidado, nunca se irá, volverá con mayor agudeza, estará ahí hasta que estés corriendo la carrera correcta, aquella para la cual naciste. Cuando te sumerges en una vida en Cristo, Él te confirma que fuiste creado con un propósito. Sí te involucras con su cuerpo (iglesia), tu carácter, dones y talentos, se forjan y perfilan. Y sí le crees a sus planes (una vez que los conoces), estarás en la gran carrera, donde los desafíos son más grandes que tus sueños más atrevidos, y los gigantes son más fuertes y malvados que en tus peores pesadillas. Quizás no implica un cambio de actividad en la vida, sino solo un cambio en tu forma de pensar y hacer las cosas, un cambio de motivos en el más puro sentido. Pero cuando estás ahí, el Dios viviente que increíblemente camina delante de ti y mora a través de su Espíritu dentro de ti; consumirá tus pensamientos, y te hará cada vez más uno solo con ese propósito, uno que en realidad no es más lo que siempre habías soñado ser. Jeremías 29:11(RVR1960) "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis".
La foto fue tomada de http://philwang.me/post/35931632547/todays-run-this-lifes-journey
Cita bíblica disponible en www.biblegateway.com
martes, 22 de octubre de 2013
Hallar esposa
Recientemente, una conocida compartió el siguiente consejo que su padre le había dado sobre el matrimonio: "el día que te cases hazlo sin el mas mínimo sentido de propiedad". Estoy de acuerdo que la esposa ni se compra, ni se vende, ni se posee, pero hay que tener bien claro lo que sí es. Hallar cónyuge no es haber encontrado un valiente o enamorada que dijo que "sí" en el altar, es el resultado del ejercicio del amor perseverante lo que nos permite encontrar con el otro y en el otro, lo valiosos y únicos que ambos somos en potencia y en dinámica. En el resultado de este proceso se encuentra la benevolencia de Dios, pues Él se agrada de la transformación de quien vive pacientemente y de forma consciente este pacto que se hizo con el otro, con los hijos (de forma ímplicita), con la comunidad que atestigüo la únión y con Dios quien la bendijo. Con la esposa se integra uno, nos fundimos y volvemos uno solo. Los cónyuges deben conservar su personalidad, pero cuando es necesario deben estar dispuestos a entregar y transformar -por el bienestar y por amor del otro y de los hijos- aspectos tan íntimos como la identidad, los hábitos y los intereses propios. Por eso, no es lo mismo hallar esposa que encontrar con quien casarse; pues para hallar esposa, debemos estar dispuesto a vivir esta clase de relación con quien nos hemos casado en un pacto inquebrantable de unidad. Encontrar con quien casarme me tomo unos meses, quizás poco más de un año, pero el haber a través de los años hallado mi esposa en Maricela, es una herencia de Dios, la cual deseo para mis cuatro conocidos y para todo los matrimonio.
martes, 20 de agosto de 2013
Somos uno en bienes, en desiertos y en pruebas.
No hay matrimonio unido sin amor, y el amor se mide por la entrega. Si bien el amor a los hijos se mide por la dedicacion a formarlos (Pr 13:24), el amor a la esposa se mide por la entrega (Ef 5:23-33). Tan claro quiso dejar esto Dios, que al definir el matrimonio dijo "el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser" (Ef 5:31). Estar unido ha significado para mí y para mi esposa compartir bienes, desiertos, pruebas, alegrias y una esperanza en Cristo. Eso se ha trasladado también en los pequeños detalles, en los que cuando no hay amor se convierten en espinas. Mi esposa puede tomar mi celular, si no conoce quien es uno de mis contactos en facebook me pregunta. Somos uno, debemos compartir a las personas con quienes convivimos, conocer mutuamente quien esta influyendo en nuestra forma de pensar, pues conforme a lo que pensamos decidimos, y todo lo que decidimos repercute en la familia. Si le llega a ella un mensaje, lo leo, ¡soy su recadero!. Si recibo un bono en el trabajo, lo compartimos y disfrutamos juntos, pues somos uno.
Unir un matrimonio requiere un individuo que ha superado la dependencia emocional de sus padres. Ha habido tiempos de prueba que hemos tenido que pasar solos con mi esposa. Aunque en mi humanidad quisiera que nuestros padres estuvieran cerca para ayudarnos en estas etapas, hemos podido atravesarlas juntos madurando en el proceso con la dirección de Dios. He entendido que aunque el consejo y la ayuda de mis padres es valioso, dado que soy la cabeza mi dirección debe venir de Cristo; puesto que "la cabeza de todo hombre es Cristo, y la cabeza de la mujer es el hombre, y la cabeza de Cristo es Dios" (1 Cor 11:3). Eso le da estabilidad a mi familia, y es un fundamento para el carácter de mis hijos.
Dios recompensa a un matrimonio que se une, uno en el que el "lecho es honroso y sin mancha" (He 13:4), lo que se manifiesta en una intimidad espiritual, emocional y física libre de manipulaciones y llena de gozo y dicha; pues Dios hizo el matrimonio no para colocarle una prueba mas a la vida, sino como elemento clave vivir en su próposito, en gozo y paz. Por eso mejor son dos que uno, pues si uno cae el otro lo levantara (Ec 4:9-10) y si los dos cayeron, juntos se levantaran, riendo de gozo.
martes, 13 de agosto de 2013
Dios Padre, Hijo y Espíritu
Imágen obtenida en: http://www.sacredise.com/files/images/free/Trinity2.jpg
viernes, 19 de julio de 2013
¿Perdonar?
Creo que perdonar nos aproxima a experimentar la profundidad y grandeza de Dios. Él lo otorga desde su santidad: amor y justicia. Cristo descendió del cielo para perdonarnos; al hacerlo experimentó nuestra debilidad, y hoy es él abogado incondicional del hombre. El perdón que Dios nos otorga, nos devuelve la dignidad, recupera nuestro valor y nos ayuda a liberar nuestra vida del del error.
Nosotros debemos descender desde nuestro falso cielo -llamado orgullo- para poder perdonar. Al descender de nuestro orgullo recordamos nuestra debilidad, tomando conciencia de que a veces somos deudores y la menor de las veces acreedores. Podemos así comprender una gramo de la profundidad del amor de Dios y la grandeza de su justicia, pues al ser su voluntad en el cielo perdonarnos, ejercemos el ministerio del perdón y la reconciliación aquí en la tierra.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Ni de izquierda, ni de derecha, del cielo.

En una conversación sobre política, le dije a un familiar que yo voté por Felipe Calderón en las elecciones presidenciales de México en 2006. Como sabe que soy cristiano, me recordó que Jesús vivió entre los pobres y me sugirió que hubiera sido más congruente votar por López Obrador (el candidato de izquierda) pues él sí estaba con los pobres. ¿Tenía razón en que ese voto era más cristiano?
En Venezuela, el sucesor de Hugo Chávez dijo que el comandante, fue un Cristo para los pobres, mientras que en los Estados Unidos han sido los republicanos quienes han estado tradicionalmente más vinculados con las congregaciones cristianas. Esto llama la atención, pues los republicanos son conocidos por apoyar la reducción de los impuestos y del papel del estado como medio para favorecer a la economía, en tanto que sus opositores buscan el incremento de la recaudación fiscal para redistribuir la riqueza ¿Suena contradictorio? Lo que en realidad sucede es que muchos hacen lecturas de la biblia buscando un argumento para respaldar su ideología, y así utilizar de una u otra forma el nombre y la figura de Jesús. Los casos en que la biblia habla de dar a los pobres, viudas y huérfanos son conocidos, pero como defensa del neoliberalismo bien podría usarse la parábola de los talentos. El amo, que representa a Dios en el Reino, se va y deja todo en manos de sus siervos a quienes entrega capital para trabajarlo y ¡atención! no interviene durante el proceso de generación de riqueza. Cuando vuelve, pide cuentas a sus siervos; al que no produjo, decide quitarle lo que le dio para dárselo al que produjo más de los tres. Luego entonces, ¿es Cristo de derecha o de izquierda?, ¿apoyaría al neoliberalismo o al socialismo?
Mi respuesta es ni de derecha, ni de izquierda ni de centro, Cristo es de arriba, del cielo, por eso dijo "mi reino no es de este mundo". Esto no quiere decir que el mensaje y la persona de Cristo no tienen la intención de influenciar todas las esferas del ser humano y su sociedad; su mensaje obliga a sus discípulos a evangelizarlo todo. Pero hay que denunciar a los que utilizan su figura cuando sienten que les conviene. Ninguno de los sistemas humanos reflejan el Reino de Dios, ¿por qué?, porque sus ideólogos y representantes padecen de la enfermedad llamada pecado. Ellos no pueden llevar a la humanidad a un estado de justicia, porque aún sus mejores actos tienen motivos errados. De esta manera, puede darse que quien da a los pobres, lo hace por el deseo de perpetuarse en el poder, mientras quien presume buscar una economía más productiva, permite el uso irresponsable de la creación que Dios dio al hombre. Las democracias del globo son supuestamente gobernadas por estas ideologías, pero una mirada detenida permite ver que en su ejercicio se manifiesta no la filosofía de dichas ideologías, sino una cultura carente de amor y saturada de egoísmo, avaricia y esclavitud al placer. Por eso considero que la misión del cristiano, no es elegir uno de los dos esquemas de pensamiento, para decidir a que partido apoyar, porque ninguno de estos lleva a lo que prometen. Nuestra misión es llevar el mensaje y los valores de Cristo a quienes gobiernan y son gobernados desde esos esquemas de pensamiento, y ser testigos vivos de que su Plan de establecer un Reino, es manifestado por quienes viven en sus principios.
jueves, 11 de abril de 2013
Amar lo que es distinto
Mis padres tuvieron dos hijos. Mi hermana siempre fue y
continúa siendo tan distinta, no solo por ser mujer, sino también por su
apreciación de las cosas que nos fueron comunes, siendo el mejor ejemplo nuestros
padres; ella los amo, cuestionó y volvió a amar de una forma distinta a la
mía. En la familia de mis abuelos maternos, fuimos media centena de nietos, mis primos bailaban yo escuchaba, ellos tomaban Coca-Cola y yo Seven-up, pero en dimensiones más relevantes, cada uno de nosotros vivió, sufrió y volvió a vivir una vida muy distinta a la mía. Estudie en una preparatoria que graduaba 300 estudiantes
cada año y en una universidad que graduaba 1,000, sin
embargo, cada compañero de generación aprendió, olvidó y volvió a aprender de una forma muy
distinta. Me casé con alguien que hizo la misma maestría que yo, asisto a una
iglesia que es más bien una familia de unos 250 adultos más jóvenes y niños, trabajo en una
institución de más de 700 miembros, pero todos son únicos; el amar, cuestionar
y volver a amar de mi esposa, el conocer, ignorar y volver a conocer de mi
hermano; y el construir, destruir y volver a construir de cada colega. Si desde
que nacemos nuestra genética es única, conforme crecemos, los millares de combinaciones
de dimensiones y matices que nos nutren nos hacen aún más distintos. Si la
vida consiste en aprender a amar, ese aprendizaje forzosamente -y no sin dolor- implica atravesar el fuego de
distinguir, valorar y terminar por amar lo que es distinto. Si alguna vez me quejé o quejo de no entender a mis padres, hermanos, primos, compañeros de
trabajo, estudio e iglesia, y aún esposa e hijos, fue porque se debe desarrollar el coraje de atravesar ese
fuego que consume, -llamado amor- que quita la grosura del egoísmo y deja en uno la
virtud que más nos asemeja a Dios, el amor.
1 Corintios 13:4-6, Nueva Versión Internacional (NVI)
4 El amor es paciente,
es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. 5 No se
comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. 6
El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.
Imagen tomada de xenopshilla en http://mx.fotolog.com/, versículo tomado de www.biblegateway.com
martes, 26 de marzo de 2013
El Big Bang del Cielo aquí en la Tierra
Si partimos de que Dios es amor y de que Él es perfecto,
luego entonces podemos afirmar que lo que más aprendizaje va a requerir de
parte de cualquier ser humano es el saber amar. Sí no partimos de la fe, sino
de la inquietante y denigrante situación humana, podríamos por lo menos sospechar que hay abismos de ausencia de amor
en todas partes.
El carácter de Dios es amor, y este se revela en su palabra
contenida en la Biblia y en Jesucristo. Si bien conozco muchos que dudan que la
Biblia sea la palabra de Dios, una prueba que nos ha llevado superar ese
escepticismo a muchos, es por la transformación interna que se desencadenó en
nuestra persona cuando conocimos al Dios de amor eternamente activo, que nos
revelan la Biblia y particularmente la vida y sacrificio de Jesucristo. Hoy en
día, muchos cristianos se reúnen de forma habitual para compartir mensajes
bíblicos en espacios no convencionales, como casas, restaurantes y espacios
públicos, con contenidos orientados a responder a las preguntas y necesidades
"del día". Fue en una reunión de este tipo donde me fue contagiado el
"don" de creer en el amor de Dios. Así (como un don) interpreto hoy
esa ocasión, porque solo algo venido del cielo puede hacerte "creer",
cuanto tuviste una postura entre lo racional y lo posmodernista de la vida, con
muchos tintes de ironía y narcisismo. Me considero hoy un simple testigo del
proceso de transformación que ocurre cuando una comunidad de personas busca el
"entendimiento" del amor de Dios revelado en Jesucristo. Hacerlo
continuamente como individuo, como matrimonio o como familia, despierta progresivamente
una conciencia de la desnudez del
corazón humano, y al comparar mí situación no con la de otros seres
humanos, sino con la naturaleza del Amor en Jesucristo, me reconozco “pecador”,
o dicho de otra manera, un pobre hambriento necesitado de una salvación que no
puedo ganar por mí mismo. Después de eso, viene el Big Bang del Reino del Cielo.
"Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de
ellos es el reino de los cielos Mt 5:3"
P.D. Ojalá estás palabras lleven a
algún sediento por un significado de la vida, si lo hace en Jesucristo, seguro
que encontrará.
Imagen tomada de geofrik.wordpress.com, autor desconocido (según la misma página).
viernes, 8 de marzo de 2013
El Everest del matrimonio.
Alguna vez escuché la conferencia de la primera mujer
mexicana que subió al Everest. Recuerdo su explicación sobre como en ciertas etapas, los montañistas deben
descansar para aclimatar su cuerpo a la falta de oxígeno que disminuye con la
altura. Los pasos más cercanos al pico son los más difíciles, y cada uno
implica un desafío de voluntad, energía y determinación. ¿Podemos compararlo
con el matrimonio? Hay desafíos que implican una aclimatación, tener un hijo,
mudarse, superar un conflicto o madurar ante una crisis. En el proceso de
aproximarme al propósito de Dios, he descubierto como padre y esposo, que este ascenso, no se
vuelve más sencillo conforme uno avanza. Cada acción encaminada a mantener la familia unida, es un desafío de voluntad, energía y
determinación, pero al igual que el montañista busca el pico, nosotros ponemos
la mirada en Cristo, quien nos recuerda, que debemos tener la mirada puesta en
el supremo llamamiento. Considero que mi desafío como padre es establecer,
nutrir, dirigir y proteger una familia que llame y conozca a Dios como Abba
Padre, y que padres-esposos-hijos, rompamos con los paradigmas de nuestra
sociedad y vivamos conforme a la Palabra, para así expandir la voluntad de
nuestro Padre (el reino) en la tierra. ¡He ahí nuestro Everest!
martes, 22 de enero de 2013
Convertir lo ordinario en extraordinario
Cuando Jesús hablaba, la
gente se sorprendía de su discurso. Se preguntaban ¿quién es este que enseña con autoridad? Creo que esa gente se había cansado de oír mensajes ordinarios. Esto me llevo a considerar que cuando hay algo que repites muchas veces, el desafío es como llevarlo
al siguiente nivel. Si eres o has sido líder de un grupo que se reúne
continuamente, sabes a que me refiero. Cuando vas a hacer nuevamente un
encuentro, un evento, una actividad, una clase, o tu reunión de cada semana, si
quieres ser un líder innovador debes responder, ¿qué debo hacer para que esto
sea más significativo (espíritu), más interesante (mente) y más impresionante
(sentidos) que nunca. Si lo logras, resolverás una clave esencial porque las
cosas importante de la vida (familia, trabajo, empresa, ministerio), implican
repetir algo una y otra vez. La presencia de Dios no está en lo religioso y
repetitivo, en lo que ha perdido sentido. Por algo Jesús pidió a sus discípulos
que cuando orasen, no lo hicieran como los gentiles, que solo repiten cosas sin
sentido y vanas. Lo divino va a manifestarse en aquel que vive con fidelidad a
Dios y santidad, pero que dentro de esa santidad, hay un fuego que le lleva a
hacer cosas nuevas, grandes y atrevidas, que con su actuar honren a Dios lo
suficiente como para poder decir confiada pero humildemente "aquí (en este
mensaje, en este evento, en esta reunión, en esta comida que preparé) está
presente Él Creador de Los Cielos y la Tierra, lo busqué, y Él me inspiró a
hacerlo así"
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